Los visitantes del HMS Belfast pueden esperar pasar varias horas explorando las nueve cubiertas del barco, que están llenas de historia y exhibiciones interactivas. La ruta sugerida lo lleva a través de varias secciones del barco, incluidas las salas de máquinas, las torretas de cañones y el puente del capitán. Cada área está llena de información detallada, exhibiciones y videos que explican la historia y las operaciones del barco.
El barco está bien mantenido, aunque conserva muchas características originales, como escaleras y puertas bajas, que requieren una navegación cuidadosa. A pesar de que algunas áreas muestran signos de antigüedad, estos elementos añaden autenticidad a la experiencia. La guía de audio, disponible en varios idiomas, mejora la visita, aunque algunos visitantes han encontrado difícil emparejar las secciones de la guía con el diseño del barco.
La cafetería a bordo ofrece una selección de comida y bebidas a precios razonables, proporcionando un lugar conveniente para un descanso durante su visita. Sin embargo, no se considera un punto destacado por la mayoría de los visitantes. La ubicación del barco en el Támesis también ofrece excelentes vistas de Londres, haciendo de la visita una experiencia visualmente atractiva.
Las entradas incluyen el acceso a todas las áreas accesibles del barco, y es recomendable reservar con anticipación, especialmente durante las temporadas turísticas altas. El museo es apto para niños y ofrece acceso para sillas de ruedas, aunque algunas áreas más estrechas pueden presentar desafíos. En general, el HMS Belfast ofrece una mirada completa y atractiva a la historia naval, adecuada para diversos intereses y edades.